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Year:Año:
20102010
Site area:Terreno:
37,426 ft23,477 m2
Building area:Area edificio:
62,700 ft25,825 m2
Sector:Sector:
CulturalCultural
Project type:Tipo de proyecto:
ContestConcurso
Project code:Clave proyecto:
CTC059CTC059
WINE MUSEUM, SAN CRISTOBAL HILL, SANTIAGO, CHILEMUSEO DEL VINO, CERRO DE SAN CRISTOBAL, SANTIAGO, CHILE
Stacks Image 96
Main entrance facade.Fachada de acceso principal.
Stacks Image 116
General planPlanta de conjunto
Stacks Image 128
Sky Bar and auditorium.Auditorio y Sky Bar.
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Spatial integration diagram.Diagrama de integración espacial.
Stacks Image 134
Main exhibition area.Sala de exhibición principal.
Stacks Image 135
View from exhibition area.Vista desde las salas de exhibición.
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Motor lobby.Acceso principal vehicular.
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Museum general view.Vista general del museo.

PROJECT SPECSCARACTERISTICAS
CTC059spectext

We developed a museum project for an international competition, in which we obtained an Honorary Mention. Our design strived for a building that could easily and naturally conform to the context, slopes, terrain and nature of the San Cristobal hill, all the while maximizing the beautiful panoramic views of the city of Santiago that the site provides us. We did not want to compete with the grandeur of the Andes range, nor did we want to fall in the contemporary trap of verticality as a means to stand out; so we avoided designing a tower structure even though it was required by the contest. Instead we designed a building that would be more respectful of it's outstanding surroundings and would mold itself to the terrain just as a natural contour of the hill.

The design language is cutting edge but disciplined, devoid of grandiose elements but with a measured monumental quality, just enough to highlight the cultural and social significance of the building, and thus give the Wine Museum a character and a presence on par with any modern museum in the world, where space is in itself an experience.

The space flows like wine in a glass, taking the shape of the containing element, in this case the San Cristobal Hill, where the roof which emerges from the terrain, flows in to becoming a wall for a moment and then goes on to form the floor. The volume is pure and crystalline, consisting only of glazed voids and solid surfaces, both flowing. With the interplay of these elements and their transformations we generate a plastically rich main access; that both intrigues user perception and challenges traditional constructive techniques.

The interior is intended to be a continuous line that defines the different spaces, while becoming deconstructed, fragmented, ripping apart, generating different areas in its path. The particular arrangement of the spaces that form the architectural program and the way the flow in to each other, make the interior spatial characteristics appear to have formed naturally and spontaneously at the time that the exterior skin of the building enveloped and shaped the space. In line with this orderly flow of spaces, it was sought to locate the Skybar and tasting area in a large overhang that is directly facing the city of Santiago, allowing those spaces to feed from the city's vitality and use it as a dramatic backdrop for their activities.
Desarrollamos un museo para un concurso internacional en el cual obtuvimos una Mención Honorífica. El proyecto intenta generar un edificio que se adapte naturalmente al contexto, a las curvas de nivel, al cerro y al medio ambiente, pero siempre buscando potencializar las hermosas vistas panorámicas que nos regala el Cerro San Cristóbal, de la ciudad de Santiago. No se buscó competir con la majestuosidad de la cordillera de los Andes, ni caer en el juego contemporáneo de la búsqueda de la verticalidad para lograr destacar; por lo tanto se desistió de diseñar una torre como lo solicitaba el concurso, por el contrario, se buscó diseñar un edificio más respetuoso del lugar que se amoldara al mismo como una curva de nivel.

El lenguaje es vanguardista pero disciplinado, sin colosales elementos pero con una mesurada calidad monumental, lo suficiente para resaltar la importancia cultural y social de la edificación, y con ello, darle al Museo del Vino un carácter y una presencia a la par de cualquier museo del mundo, en donde el espacio es por sí mismo una experiencia.

El espacio fluye como el vino en una copa, acomodándose al elemento que lo contiene, en este caso el Cerro de San Cristóbal donde la cubierta, que nace del terreno, es por un momento un muro y pasa después a convertirse en el piso. El volumen es limpio, cristalino, sólo se divide en ventana y en macizo, ambos fluyendo; con estos elementos y transformaciones se genera un acceso muy rico en sus formas, intrigantes a la percepción del usuario y desafiantes a la labor constructiva tradicional.

El interior pretende ser una línea continua que dibuja los espacios, misma que se va deconstruyendo, fragmentando, desgajando, generando así las diferentes áreas a su paso. La particular disposición de los espacios que conforman el programa arquitectónico y la fluidez de los mismos, logran que las formas interiores aparenten haberse creado natural y espontáneamente al momento en el que la forma inspiradora envolvió los espacios. En este ordenamiento se buscó ubicar al Skybar y al área de cata en un voladizo que ve directamente a la ciudad de Santiago, de dónde se alimentan de su vitalidad y ofrecen un encuadre notoriamente pintoresco de la ciudad.
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